Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Islámica de Irán sobre la condena de la acción ilegal e improcedente del Gobierno de Argentina en relación con la designación de las Fuerzas Armadas de Irán.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Islámica de Irán condena enérgica y categóricamente la acción ilegal e improcedente del Gobierno de Argentina al formular acusaciones infundadas contra el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica.
Dicha decisión, contraria a las normas y principios del derecho internacional por parte del Gobierno argentino —y que, según parece, ha sido adoptada bajo la influencia de las políticas agresivas y de carácter genocida del régimen sionista y en concomitancia con los Estados Unidos—, coincide con la agresión militar de ese régimen contra Irán y con la persistencia de un enfoque erróneo basado en la alineación con los agresores. Esta medida no solo constituye una violación manifiesta de los principios fundamentales consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos el respeto a la soberanía de los Estados y la no injerencia en sus asuntos internos, sino que además representa un grave error de cálculo y una ofensa injustificable contra el noble pueblo iraní.
Tal proceder no solo menoscaba las relaciones bilaterales entre la República Argentina y la República Islámica de Irán, sino que también sienta un precedente peligroso en el ámbito de las relaciones internacionales y entraña la responsabilidad internacional del Estado argentino.
El presidente y el ministro de Asuntos Exteriores de Argentina, al anunciar su respaldo a la agresión militar de los Estados Unidos y del régimen sionista contra Irán, se han situado, de hecho, como partícipes en los crímenes perpetrados y en el lado equivocado de la historia.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, al recordar la misión del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica como baluarte de la seguridad nacional de Irán y como una de las fuerzas más eficaces en la lucha contra el terrorismo —incluido el terrorismo de ISIS (Daesh)—, subraya que dicha institución, arraigada en el pueblo iraní, emana su legitimidad de la Constitución y de la voluntad soberana de la nación. En consecuencia, junto con las demás fuerzas armadas, continuará desempeñando con firmeza, dignidad y determinación su deber de salvaguardar la independencia, la integridad territorial y la seguridad nacional del país. La actuación del Gobierno argentino, en consonancia con los Estados Unidos y el régimen sionista al proceder a la designación de las fuerzas armadas iraníes, no tendrá el menor efecto sobre la firme voluntad de los defensores de la patria de proteger a Irán y preservar su seguridad nacional.

